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En nuestro día nos entrevistamos - 13 de octubre día de las y los Psicólogos

 

 

San Carlos de Bariloche, 13 de octubre de 2023

Estimadas/os Colegas:

 

En este día en que nos celebramos, desde la comisión de prensa quisimos darnos la palabra. Habitualmente dejamos nuestras emociones, pensamientos y experiencias para el ámbito personal. La abstinencia es parte de la tarea con nuestras y nuestros pacientes y equipos de trabajo. Por eso hoy queremos compartir pequeñas entrevistas que le hicimos a colegas acerca de su vocación y su práctica profesional



Pedro Silin (M.P.: 2055)

¿Cómo fue que te diste cuenta que querías dedicarte a esto?

Ya de adolescente tenía inclinaciones técnicas y científicas que se fueron encauzando hacia la psicología a través de mi interés por conocer a las personas de otra manera, en esa época –hace décadas- la conducta, la personalidad y la mente eran más “misteriosas” que hoy día.

¿En qué ámbito/s trabajas?

Trabajaba en el ámbito clínico de adultos, del Psicodiagnóstico, de investigación que continúa y ocasionalmente docencia.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Escuchar y ayudar a las personas a resolver sus problemas e investigar.

¿Cuáles son los desafíos con los que te encontrás en tu práctica?

El desafío mayor fue y sigue siendo epistémico, el problema de “cada uno con su librito” una especie de herencia de la filosofía, con la esperanza de que la IA colabore en ir resolviendo esta cuestión, ello ya comenzó con la IA generativa pero de otra manera también complicada ya que se está utilizando la psicología y otras ciencias sociales con otros fines dilemáticos porque plantean serias cuestiones éticas en curso.

¿Cuáles crees que son tus fortalezas como psicólogo?

En la clínica fue el uso de distintos enfoques para comprender y atender las problemáticas de las personas, en investigación mi formación con importantes maestros y mentores que además alentaban algunas de mis ideas y proyectos.



Victoria Perdomo (M.P.: 947)

¿Cómo fue que te diste cuenta que querías dedicarte a esto?

No fue un darse cuenta instantáneo, fue una búsqueda, un experimentar…

Desde chica disfrutaba de actividades que estaban relacionadas al cuidado, al compartir con las personas y las comunidades. Conocerlas, compartir tiempo y mate con ellas… escucharlas…

Fue un camino de intentos, de búsquedas, de miedos (muchos), de interrupciones y de cambios…Pero hoy, mirando para atrás -gracias a esta propuesta (Risas) agradezco cada una de esas experiencias…

¿En qué ámbito/s trabajas?

En este momento trabajo en el ámbito clínico

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Lo que más me gusta es el ENCUENTRO… construir con cada persona esa trama única, ese puente tan artesanal… Cada encuentro es único e irrepetible como lo son cada una de las personas que atraviesan esa puerta… y eso es lo que  más me gusta y me motiva.

¿Cuáles son los desafíos con los que te encontrás en tu práctica?

¡¡Uy!! ¡¡Son tantos!! Te enumero sólo algunos, ya que ¡¡siempre habrá nuevos y desconocidos por venir!!

Últimamente me convoca y ocupa intentar ser lo más cercana y cálida posible, tratando de lograr un espacio que aloje, pero cuidando el encuadre, el marco del espacio de trabajo.

Otro desafío es seguir construyendo y aportando en la visión integral de la salud: somos personas y debemos cuidarnos de manera integral. Es muy importante que el sistema de salud nos reciba y aborde desde esa mirada. Y aunque se avanzó mucho, ¡esto sigue siendo un desafío!

Y por último, me gustaría mencionar un desafío que me ocupa mucho últimamente que es el de poder trabajar con perspectiva de género, tengo mucho camino que recorrer en este aspecto y muchos deseos de recorrerlo.



¿Cuáles crees que son tus fortalezas como psicóloga?

Pregunta difícil, pero que es muy importante, ya que es una invitación a pensar, a sentir, a “sentipensar” -como decía Galeano- en nuestras fortalezas como profesionales de la salud mental:

Una de ellas podría ser mi entrega, mi deseo, mi tiempo dedicado…

Otra podría ser mi propio cuidado, sobre todo el de mis espacios: tanto de análisis, como de supervisión, como de capacitación.

Otra: el poder estar atenta ano sobrecargarme de trabajo, poder limitarme en la cantidad para poder equilibrar mi vida personal con el trabajo. Y, sobre todo, para poder dedicarle el tiempo necesario a cada caso: este también es siempre un desafío.

Creo que muchas de mis fortalezas han podido emerger de mis limitaciones…considero importante conocer mis limitaciones…

¡¡Muchas gracias!! Y ¡¡Feliz Día Colegas!!



Laura Sagardoyburu (M.P.: 1173)

¿Cómo fue que te diste cuenta que querías dedicarte a esto?

Sabes que es irónico porque lo descubrí muy accidentalmente y hoy en día no me puedo imaginar trabajando de nada más. Cuando estaba terminando la secundaria hice un proceso de orientación vocacional y, entre las carreras para las que puntuaba alto en actitud y aptitud aparecía psicología…pero también otras que en el momento me entusiasmaron más porque las conocía, de psicología sabía poco y nada. Pasé por varios primeros años de distintas carreras, y a partir de algunas (bendecidas y afortunadas) dudas e inconvenientes terminé en psicología. Desde ahí fue amor a primera vista, no se me ocurre mejor manera de describir el deslumbramiento que me generaron las teorías psicológicas. 

¿En qué ámbito/s trabajas?

Trabajo en el ámbito clínico. Con pacientes adultos, de forma individual. Y cada tanto organizo talleres, con alguna temática en particular, para abordar desde lo grupal.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Acompañar el trabajo y ver los progresos de mis pacientes. Aprender de mis pacientes. Cuando una persona se anima a mirar para adentro, a bucear en sus tinieblas, a integrar sus experiencias traumáticas, me genera admiración. Son sabios, resilientes, tienen coraje. Me instan a ser mejor profesional día a día para estar a la altura del tratamiento que buscan. 

Y estudiar. Me gusta mucho estudiar.

¿Cuáles son los desafíos con los que te encontrás en tu práctica?

Mantenerme actualizada siempre. Estar conectada con los nuevos tratamientos basados en evidencia para seguir formándome continuamente. Me gusta mucho estudiar y eso ayuda en este sentido. A su vez, las formaciones me permiten estar en contacto con colegas. A veces la práctica clínica puede dejarnos un poco en soledad, por eso me parece importantísimo armar equipos, aprender junto a otros, supervisar. El intercambio es necesario. 



¿Cuáles crees que son tus fortalezas como psicóloga?

Me importa. Me importa de verdad. Quiero que mis pacientes mejoren. Que si no están pudiendo destrabar algo, que el tratamiento los ayude a destrabar. Y que si iban a poder con el paso del tiempo, que el tratamiento los ayude a que pase más rápido. Vivir una vida con sentido, valiosa, cercana a eso que queremos ser, es hermoso. Eso no significa una vida sin inconvenientes, sin matices, sin emociones displacenteras. La vida plena viene con todo eso. Creo que mi fortaleza como terapeuta es que genuinamente quiero eso para mis pacientes y hago todo lo que esté a mí alcance para que lo logren. Bueno… me gustaría pensar eso de mí… habrá que ver qué dicen ellos.



Gabriela Roth (M.P.: 1505)

¿Cómo fue que te diste cuenta que querías dedicarte a esto?

La verdad es que no tenía mucha idea, aterricé en la carrera buscando rumbo pero no lo tenía muy claro. Yo venía de otra carrera que nada que ver… de las artes… y quería probar algo diferente. Lo que me impulsaba era que tenía como antecedentes en mi familia que habían hecho terapia y que había sido un recurso que les había servido, entonces dije: "bueno esto debe ayudar a la gente, debe ser efectivo". Y ahí arranqué sin tener muy claro qué era de hecho la psicología. Y sobre la marcha, al empezar a estudiar, me fui maravillando, entendiendo cómo funciona nuestra mente y cómo el trabajo que hacemos desde nuestra profesión puede acompañar procesos y hacerlos más llevaderos, atenuar el sufrimiento y esa posibilidad de acompañar procesos y de ayudar creo que fue un poco lo que me me llamó de la profesión.

¿En qué ámbito/s trabajas?

Yo trabajo en un programa que interviene con situaciones de violencia, acompaña a mujeres cuando hacen una denuncia o están en proceso de poder hacerla. Socio-comunitario sería el ámbito. Es lo que más me gusta. Después dedico algunas horas a hacer clínica, pero son pocas horas, en realidad por una cuestión económica sobre todo. De hecho me genera un desafío un poco mayor dedicarme a la clínica. Siempre tuve algunos pacientes, atendí algunas horas a parte de trabajar en este programa. Pero desde que me recibí ya arranqué a trabajar en este programa y la verdad que sí: a medida que fueron pasando los años descubrí que es algo que me gusta mucho, que me llena, que siento que soy útil, puedo acompañar. La temática, la problemática puntualmente de violencia de género, que es a lo que me dedico, con el pasar de los años cada vez me gusto más.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Esto de hecho se lo digo a veces a los pacientes, es como un lugar como privilegiado, es como una primera fila donde uno puede ser espectador de algunos procesos de cambio que uno va acompañando, pero definitivamente quienes hacen el esfuerzo y el cambio en sí mismo son las personas con las que trabajamos. Así que sobre todo eso, ir viendo cómo a veces en los primeros encuentros llegan las personas, en general en mi caso mujeres, sintiendo que están entre la espada y la pared, como acorraladas, creyendo que todo se viene abajo y en un proceso de autoconocimiento, de reflexión y con mucha paciencia van descubriendo y desarrollando herramientas, estrategias para salir adelante y empezar a desarmar esos nudos. Siento que es un privilegio poder ver esos cambios y me da mucha satisfacción poder acompañar esos procesos donde se va alivianando las tristezas, las angustias, los conflictos. Creo que eso es lo más lindo que tiene nuestra profesión.

¿Cuáles son los desafíos con los que te encontrás en tu práctica?

En mi práctica cotidiana, uno de los desafíos más grandes es, creo, trabajar la frustración que puede aparecer. En mi caso puntual, la problemática de la violencia de género tiene como característica muchas veces la reincidencia en esos vínculos que son tan dañinos para las mujeres con las que trabajamos. Y sabemos que es parte, el ciclo de la violencia es como algo intrínseco a la problemática. Entonces, ver esas recaídas y poder seguir acompañando con amorosidad, con paciencia y sabiendo que hay que aprender a tolerar esas reincidencias, creo que es uno de los desafíos más grandes puntualmente del laburo que yo hago.

¿Cuáles crees que son tus fortalezas como psicóloga?

Creo que es algo que se va desarrollando en la práctica: la capacidad de empatizar y de validar lo que esa persona está atravesando, más allá de que quizás una misma no lo vive, no lo percibe de la misma manera y hasta te parece como una locura que una persona esté sufriendo por ese motivo que trae a la consulta o al espacio de trabajo. Es como la práctica, la práctica te va demostrando que no hay un único sufrimiento, es subjetivo, lo que cada persona va atravesando y percibiendo de lo que atraviesa. Y eso también es una herramienta que después uno lo lleva a la vida cotidiana y creo que facilita el poder vincularse en general con otras personas, entendiendo que hay diferentes maneras de pensar y diferentes perspectivas acerca de cómo se observa la realidad, creo que eso es algo que uno desarrolla y se vuelve una fortaleza para después la propia vida.



Carola Pechon (M.P.: 1490)

¿Cómo fue que te diste cuenta que querías dedicarte a esto?

¡Qué linda pregunta! Lo más concreto fue en el secundario, en cuarto año, ya estaba la idea. Me llamó un poco la atención porque yo nunca había hecho terapia hasta ese momento.  Sí en mi familia, mi mamá y mi hermana mayor habían hecho. Era algo bien conceptualizado dentro de la familia aunque no es que había psicólogos, ni eran las familias con profesionales de esa línea. Pero ya en cuarto año lo estaba pensando. Y hay una anécdota que me la acordé siendo más grande, en la que yo era muy chiquitita, tenía seis años, estaba en la casa de mis abuelos. Estaba jugando sola y en vez de jugar a ser maestra en la clase, yo jugaba a que era maestra pero que había llamado a la mamá de un alumno porque quería hablar con ella porque me preocupaba algo de lo que veía en mi alumno. Cuando me acordé de eso me mataba, porque estaba queriendo ayudar a este niñito hablando con su mamá. No hubo mucha duda al respecto. Terminé la secundaria y empecé el CBC en la UBA e hice toda la carrera en la Universidad de Buenos Aires.

¿En qué ámbito/s trabajas?

En la clínica y en los últimos 4, casi 5 años coordino un equipo multidisciplinario que es Tandem y entonces en los últimos años me fui dedicando más al rol de coordinadora de equipo. Sigo siendo terapeuta pero le dedico menos tiempo a la clínica ahora que antes y más tiempo a la coordinación del equipo. Siempre fui terapeuta clínica, nunca trabajé en otra rama de la psicología.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Algo que me resulta muy conmovedor es que el rol, solo el hecho del rol, hace que alguien se sienta enfrente tuyo por primera vez y que confíe. Confíe en contarte aquello que quizás nunca le contó a nadie, aquello que le avergüenza, aquello que le hace sufrir y sos un desconocido. La confianza, esa posibilidad de que vayas a un lugar, te encuentres con alguien y que confíes en que va a hacer uso de esa información solo para tu bien, solo para ayudarte, que no te va a juzgar, que te va a ayudar a pensar, a encarar lo que tengas que encarar de otro modo quizás o con nuevos recursos. Y en los procesos largos en que vas acompañando a personas a lo largo de su vida, ir viendo cómo van logrando sus metas y cómo van pudiendo afrontar cosas difíciles y van acercándose a la vida que quieren, eso es muy lindo también. Y además, un buen proceso de psicoterapia funciona como una onda expansiva. Una persona suma recursos y aprende a gestionar sus emociones, mejora su forma de comunicación. Eso impacta en la comunidad, influye en las personas que están cerca. Entonces eso me parece también interesante en términos sociales, como no es solo que estás ayudando a una persona sino que hay una onda expansiva positiva sobre eso.

¿Cuáles son los desafíos con los que te encontrás en tu práctica? 

Por ahí me meto en temas un poquito más picantes. Yo sé que por ahí no le va a caer bien a algunas personas. Pero me gustaría mucho que se modifique la currícula de las carreras de grado. Pienso que aún hoy en Argentina, si bien hay un acceso a la educación pública y soy defensora absoluta de la educación pública, creo que las carreras de psicología en las universidades nacionales tienen que mejorar su programa donde deje de ser hegemónico un modelo de ejercer la profesión, que es el psicoanálisis. Que está bien que exista y que esté, y que sea parte de la currícula pero que no sea el único. Me parece que las personas que estudian psicología tienen que poder tener la oportunidad de acceder a otros modelos de ejercer la profesión y eso todavía no pasa. Y lo que termina pasando es que los que se dan cuenta que quieren hacer otros modelos, tienen que formarse una vez que se reciben y dedicarle tiempo y mucho de sus pocos ingresos (cuando uno empieza a ejercer la profesión) en seguirse capacitando. Entonces eso para mí es un desafío que empiece a pasar eso en las personas que toman decisiones sobre la currícula de la carrera. Después, para mí también otro desafío es que los tratamientos basados en evidencia sean accesibles para todas las personas, sin importar su condición económica. Eso quiere decir que en los hospitales públicos, en los centros de las obras sociales, que se brinden tratamientos especializados en las temáticas serias de salud mental. Serias me refiero a problemáticas graves de salud mental. Todavía sigue pasando que los tratamientos que tienen cierta especialidad siguen siendo en algún punto difíciles de acceder porque mayoritariamente son en el ámbito privado. Sé que es un poco, puede haber personas que no les guste lo que estoy diciendo pero honestamente es lo que pienso. Que en los hospitales puedas decir hay un equipo que trata trastornos de la conducta alimentaria, hay un equipo que se dedica a personas que tienen trastorno límite de la personalidad con conductas de riesgo suicida, hay un equipo que trabaja con trauma, porque eso existe, no estoy inventando nada. De hecho hay provincias donde empieza a haber como un poco más de eso y hay países en el mundo que hay esto y es algo posible. Incluso en latinoamérica hay algunos países que tienen lugares públicos donde hay diferentes áreas y centros que son equipos que se van especializando por temáticas. Y tiene una cosa que ver con la otra, ¿no? O sea, la carrera de grado marca de alguna manera un lineamiento de cómo ejercer la profesión. Y mucho el trabajo en equipo, que cada vez existan más equipos. Es bueno para todos, es bueno para los usuarios de salud mental estar recibiendo un tratamiento de personas que trabajan en equipo. Y para los profesionales es muy bueno para regular todo lo que tiene que ver con la sobrecarga y cierta posibilidad de llegar a un límite en términos de tus capacidades por estar trabajando en forma muy solitaria. El trabajo en equipo es protector en términos de la salud del propio profesional. 

¿Cuáles crees que son tus fortalezas como psicóloga? 

Primero, puedo escuchar y puedo entender los tiempos que a cada persona le toma, aceptar un problema, reconocer un problema como tal, hacer las cosas que sean necesarias hacer para que de alguna manera esto tenga un efecto. Eso que es un problema, deje de serlo. Quizás por los modelos en los que yo me entrené, entiendo ese ritmo lento y esos cambios lentos y graduales. No soy una terapeuta que va a decir, bueno, si no haces esto,  listo, ándate con otra persona. No, puedo, en la medida que vea que la persona realmente quiere, puedo sostener procesos un poco más largos. Otra fortaleza, pero eso lo tenemos todos, mi fortaleza son las fortalezas de todos los que somos terapeutas, como esa cosa de la presencia, como alguien se sienta enfrente mío y estoy 100% presente, con mente plena en esa persona. Y eso es el rol que tenemos todos y creo que es la fortaleza de todos. Y bueno, respetuosa. También algo del sentido del humor, creo que está bueno. Con nuestros consultantes nos reímos y eso también es lindo. Y esta idea de formación continua, como siempre estuve atenta a seguirme formando y saber cuáles eran los temas con los cuales no puedo, o esto no me motiva, por la razón que sea. Necesito derivarlo. 

Y algo que tiene que ver mucho con el momento actual de mi vida, como coordinadora de equipo, es que me entusiasma. El día que tenemos reunión de equipo, estoy ahí con un poco de ansiedad, pero ese nivel de ansiedad agradable, de que estás haciendo algo significativo. De escuchar las consultas que traen, es como si fuese que tenés un rol muy importante en cada caso, pero estás en un lugar distinto, como el rol del supervisor, como que entiende lo que está pasando, está atento, tiene toda la información de lo que está pasando, pero no estás ahí en el día a día de la sesión. Entonces, ir viendo los procesos de cada caso. También ver el crecimiento de los terapeutas, porque algunos terapeutas del equipo están recién recibidos, los vas viendo crecer e ir aumentando sus habilidades terapéuticas. Porque es mucho de lo que tiene que ver con la coordinación: en cada reunión lo que buscas es ver qué está pasando en ese tratamiento y cómo trabajar con ese terapeuta esa dificultad que está teniendo. Creo que soy bastante amorosa, porque la idea es que tengan la apertura para poder contar esas cosas y que no se sientan  inhibidos por temor a ser criticados o juzgados. Entonces hay dos cosas, que el terapeuta que está recién empezando esté dispuesto a abrir y contar lo que le va pasando, y que el que está del lado de supervisor, coordinador, tenga una respuesta empática y a la vez de brindar recursos, ideas, como algo le voy a decir sobre eso, pero de forma respetuosa y amorosa. Uno que tiene que estar disponible a abrirse y el otro a responder a esa apertura de forma que la persona se siga abriendo, porque si respondemos de forma sumamente crítica o juiciosa lo que vamos a hacer es que el otro deje de abrirse.



Fernanda Arias (M.P.: 1594)

¿Cómo fue que te diste cuenta que querías dedicarte a esto?

Me di cuenta de que me quería dedicar a esto cuando era adolescente y tuve un conflicto con unas amigas. Un libro me ayudó a pensar las cosas de otra manera, me alivió, y me di cuenta de que en el futuro quería ayudar a alguien de la misma manera que ese libro me había ayudado a mi.

¿En qué ámbito/s trabajas?

Actualmente trabajo en ámbito de educación.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Me gusta trabajar con problemáticas y buscar diferentes maneras para poder resolverlas, siempre pensando en equipo y de manera creativa.

¿Cuáles son los desafíos con los que te encontrás en tu práctica?

El gran desafío es el contexto socioeconómico del país que opera como un gran limitante para avanzar con múltiples intervenciones.

¿Cuáles crees que son tus fortalezas como psicóloga?

La creatividad y las ganas de seguir aprendiendo, la autoexigencia y la humildad.



Tamara Pérez (M.P.: 2156)

¿Cómo fue que te diste cuenta que querías dedicarte a esto?

Previo a ingresar a la carrera, tenía interés por leer libros y artículos de psicología. Ese interés fue en aumento, y durante la carrera me di cuenta que era a lo que me quería dedicar. Disfruto mucho al trabajar de lo que elegí.

¿En qué ámbito/s trabajas?

En el ámbito laboral y también, con pacientes con discapacidad.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Los distintos ámbitos en donde se puede desarrollar la actividad laboral. Desde que me recibí fui buscando sentirme cómoda en el trabajo, y gracias a los diferentes ámbitos, hoy en día me siento muy contenta por haber encontrado lo que me gusta y trabajar de esto.

¿Cuáles son los desafíos con los que te encontrás en tu práctica?

Principalmente aquellas situaciones que se ven puramente en la práctica, y salen por completo de lo que es la teoría. Me suele pasar en el trabajo con pacientes con discapacidad. 

¿Cuáles crees que son tus fortalezas como psicóloga?

La perseverancia y la empatía.

Comisión de Prensa

Colegio de Psicólogas y Psicólogos de la Zona Andina