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NOTA RECLAMO POR PUNTO N° 5, EXCEPCIÓN N° 524/2020

Solicitamos se trate la consideración que abarque en la excepción a los psicólogos y psicólogas a circular en una medida administrada, con las recomendaciones y orientaciones que se han venido elaborando para asesorar a los/as profesionales ante esta situación dilemática, entre tomar decisiones sobre cómo sostener aquellos tratamientos psicológicos imprescindibles en forma presencial, y a la vez, cumplir con las medidas de restricción de circulación.

C.A.B.A., 20 de abril de 2020

Sr. Jefe de Gabinete de Ministros,

Presidencia de la Nación:

Lic. Santiago Cafiero,

S                      /                           D

Ante todo, lo saludamos con consideración. En representación de la Federación de Psicólogos de la República Argentina, nos ponemos en contacto con usted, en su carácter de coordinador de la “Unidad de Coordinación General del Plan Integral para la Prevención de Eventos de Salud Pública de Importancia Internacional”, a efectos de exponerle una solicitud que, esperemos, pueda ser atendida en el marco de la Decisión Administrativa 524/2020.

Antes que nada, es importante para nosotros aclarar que desde el principio del ASPO, desde esta Federación hemos venido sosteniendo su cumplimiento, tal cual puede observarse en cada una de las definiciones que públicamente hemos realizado. Como trabajadores/as profesionalizados/as de la Salud Mental, desde nuestras entidades de base –Colegios Profesionales de 20 Provincias y representación de Asociaciones en otras 4- venimos acompañando (en muchos casos de manera voluntaria) los procesos de atención en el marco de la pandemia a partir de las estrategias territoriales desarrolladas por las autoridades sanitarias locales.

El colectivo de psicólogas y psicólogos de nuestro país (alrededor de 120.000) viene realizando adaptaciones para dar cumplimiento a las distintas medidas que son de público conocimiento para enfrentar esta pandemia. Hemos considerado aconsejable establecer medidas excepcionales por el plazo que dure la exigencia de aislamiento social, preventivo y obligatorio que emanan de los sucesivos DNU de la Presidencia de la Nación, como por ejemplo la atención remota, atención que aún hoy no es reconocida por algunas Obras Sociales y Prepagas a pesar de la recomendación que hiciese la Superintendencia de Servicios de Salud. Ante ello, le solicitamos que se ponga más énfasis (no sólo recomendación sino fiscalización y sanción) para que los/as asociados/as o usuarios/as de estas empresas y obras sociales puedan acceder a los servicios por los que pagan, y que nosotros/as, como prestadores, no suframos abusos por parte las mismas. También, desde nuestras instituciones, se elaboraron pautas para realizar este tipo de atención acorde a nuestros preceptos éticos, de modo de resguardar los derechos de nuestros consultantes.

Al mismo tiempo, es nuestro deber hacer conocer que un sector de la matrícula de los Profesionales Psicólogos/as realizan la atención en consultorio cómo único espacio y medio de desarrollo profesional, atendiendo pacientes que requieren asistencia personal y, por ende, los honorarios que perciben resultan ser de carácter alimentario; en algunos casos el cobro de honorarios es el único ingreso de sostenimiento personal y familiar.

La asistencia psicológica se venía realizando dirigida a pacientes de etapas tan diversas como la infancia, adolescencia, adultos, adultos mayores, personas de cualquier edad con discapacidad, con diversas manifestaciones y estados de angustias, miedos, fobias, insomnios, pesadillas, irritabilidad. Nunca trabajamos con dos sujetos iguales, ya que no hay dos subjetividades iguales. 

Los motivos de consulta que originaron la decisión de ofrecer psicoterapia con frecuencias acordadas oportunamente, no dejan de estar presentes ante esta emergencia sanitaria. No solamente resultaba probable, sino que efectivamente ha sido así (según lo que vierten Observatorios de Salud), que han aumentado las manifestaciones del malestar psíquico, bajo formas diversas, crisis de angustia, ataques de pánico, intentos de suicidio, consumos problemáticos de sustancias, descompensaciones psicóticas, estallidos de heteroagresividad, situaciones familiares conflictivas, pasajes al acto, angustia sin palabras, acting out, imposibilidad de autocontrol sobre el propio cuerpo, sus pensamientos o emociones.

Lo propio de la atención psicológica es poder ofrecer un espacio y tiempo donde se puede establecer esa relación de confianza y de seguridad, con una frecuencia regular que sostiene un vínculo terapéutico de características diferentes a otros vínculos, y que esta construcción lleva tiempo y no es una relación formal, sino que integra los avatares de dinámica psicológica singular y de la ayuda psicológica.

En consideración de la situación de emergencia declarada por la Pandemia de coronavirus COVID-19, no sólo se debe procurar la adopción de medidas tendientes a la protección de la salud sino también coordinar esfuerzos en aras de garantizar la no proliferación del contagio del virus, y generar en este contexto de asilamiento, las herramientas para que aquellos que se sientan vulnerados en su psiquis lo puedan afrontar de la mejor manera posible.

A pesar de haber instrumentado la atención vía conferencia y/o video llamada, llamada telefónica etc., el tratamiento terapéutico en circunstancias como la actual, de aislamiento social, preventivo y obligatorio, y utilizando la alternativa de continuidad del mismo en forma remota, vía telefónica u otra, puede resultar, en algunos/as pacientes, no eficaz debido a condiciones de recursos tanto físicos como simbólicos de nuestros/as usuarios/as. Tengamos en cuenta que el aislamiento provoca en los sujetos con cierta predisposición, cambios en su conducta diaria, agravando y/o acentuándolos (por ejemplo, relacionadas con las violencias). La condición de encierro empeora las situaciones preexistentes. Aquellas personas que no tienen un nivel adecuado de elaboración psíquica por diferentes problemas de salud (patologías biológicas o psíquicas, adicciones) o derechos vulnerados (sometimiento a personas que ejercen algún tipo de violencia) no disponen de la capacidad psíquica adecuada para elaborar convenientemente este evento adverso, por lo que se pueden observar serias dificultades para encontrar estrategias saludables para enfrentar o resolver situaciones de amenaza como puede ser la actual pandemia COVID-19.

Las reacciones frente a este estado de peligro tienden a ser compensatorias o de huida. La ansiedad, angustia e incertidumbre dan lugar a la aparición de síntomas o conductas no saludables aun cuando la persona piense que lo hace para protegerse.

 Enfatizamos nuestro compromiso en la recomendación primera que es y será la de extremar las medidas de prevención establecidas por el gobierno nacional y los provinciales, y los ministerios de salud respectivos.

Ahora bien, lo que motiva la urgencia de redacción de la presente, es que nos anoticiamos el día de ayer, de la decisión administrativa n° 524/2020 en el BO, la cual regula las nuevas excepciones al aislamiento social. La sorpresa y el malestar consecuente, es que en el punto 5 del artículo uno dice exactamente así:

5. Atención médica y odontológica programada, de carácter preventivo y seguimiento de enfermedades crónicas, con sistema de turno previo.

Al respecto, debemos solicitarle la aclaración pertinente para conocer si esta excepción contempla o excluye a los/as trabajadores/as profesionalizados/as de la Salud Mental, y con ella a los usuarios que requiriesen acceso a la salud, o solamente excluye a los profesionales de la Psicología, ya que no realizamos atención médica, siendo desde hace cuarenta años aproximadamente, reconocidos como profesionales de la salud.

Entendemos la situación excepcionalísima que implica esta pandemia, pero es nuestro deber expresar que, las excepciones debieran considerarse desde una perspectiva de salud integral, entendidas desde la singularidad de cada sujeto y contemplando el sufrimiento psíquico de las personas o usuarios y sus complicaciones para el acceso al servicio de salud, y no desde una mirada o una disciplina, así sea la nuestra.

Al respecto, ofrecemos lo que podamos aportarle desde nuestro conocimiento, habida cuenta que no podemos hablar sobre el COVI-19, pero si sobre las personas, a la relación con su entorno, de su cotidianeidad suspendida, con demandas que llegan de los pacientes a los/as profesionales.

Solicitamos se trate la consideración que abarque en la excepción a los psicólogos y psicólogas a circular en una medida administrada, con las recomendaciones y orientaciones que se han venido elaborando para asesorar a los/as profesionales ante esta situación dilemática, entre tomar decisiones sobre cómo sostener aquellos tratamientos psicológicos imprescindibles en forma presencial, y a la vez, cumplir con las medidas de restricción de circulación.

Esperando una pronta respuesta, lo saludamos con consideración.

Lic. José Alberto Muñoz  –    Presidente   

Ps. Nilde Cambiaso –   Sec. General